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Defender la igualdad

Qué mejor manera para iniciar la andadura de este blog que parafrasear al maestro Benedetti. Y es que hoy, en estos tiempos de crisis, tan difíciles e inciertos, de ausencias breves y definitivas, de anhelos y esperanzas, es necesario - tanto o más que nunca - defender la Igualdad, como una trinchera, como un atributo, como un estandarte, como una certidumbre, como algo inevitable.


Las pandemias empeoran las desigualdades de género

Así lo afirma el Informe "El impacto de la COVID-19 en las mujeres" publicado por el Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA) que señala que los brotes de enfermedad afectan a hombres y mujeres de manera diferente y que la pandemia de la COVID-19 está profundizando las desigualdades preexistentes, exponiendo las vulnerabilidades de los sistemas sociales, políticos y económicos que, a su vez, amplifican los efectos de la enfermedad.


Y esto ocurre claramente en el caso de la desigualdad de género. El año 2020, en el que se celebra el vigésimo quinto aniversario de la Plataforma de Acción de Beijing, tenía como objetivo ser pionero en materia de igualdad de género. Sin embargo, con la propagación de la pandemia incluso los avances logrados en las dos últimas décadas corren el riesgo de retroceder.


Debido a esta realidad, el informe examina la forma en que la vida de las mujeres y las niñas está cambiando frente a la pandemia y esboza las medidas prioritarias a considerar tanto en la respuesta inmediata, como en las actividades de recuperación a más largo plazo.


El documento expone los impactos sobre la igualdad de género en cinco ámbitos diferentes, pero interrelacionados: el impacto económico, sobre la salud, sobre los trabajos no remunerados, en la violencia de género y en el ámbito de los derechos humanos.


Entre los datos se puede destacar que casi el 60% de las mujeres de todo el mundo trabajan en la economía no estructurada, ganan menos, ahorran menos y corren un mayor riesgo de caer en la pobreza. A medida que los mercados caen y los negocios cierran, millones de empleos de mujeres han desaparecido. Y al mismo tiempo que pierden el empleo remunerado, el trabajo de cuidado no remunerado de las mujeres ha aumentado exponencialmente como resultado del cierre de escuelas y el aumento de las necesidades de cuidado de las personas dependientes y de mayor edad.


La pandemia también ha dado lugar a un aumento destacado de la violencia de género. Casi 1 de cada 5 mujeres en todo el mundo ha sido víctima de la violencia en el último año.  Muchas de esas mujeres están ahora confinadas con sus agresores, luchando por acceder a servicios que sufren recortes y restricciones.


El informe hace hincapié en tres prioridades transversales:


  1. Garantizar la participación de las mujeres en toda la planificación de la respuesta a la COVID-19 y en la toma de decisiones. La planificación económica y la respuesta de emergencia ha evidenciado que las políticas que no tienen en cuenta la visión de las mujeres o no las incluyen en la toma de decisiones son menos eficaces, e incluso pueden ser contraproducentes.  Más allá de mujeres a título individual, las organizaciones de mujeres que a menudo están en primera línea de respuesta en todas las comunidades y servicios básicos y esenciales también deberían estar representadas.

  2. Transformar las inequidades que se dan en el ámbito del trabajo no remunerado hasta lograr una economía de los cuidados justa y que funcione para todos y todas. En la economía formal los trabajos de cuidado están peor pagados en relación con otros sectores. En el ámbito doméstico, las mujeres siguen realizando prácticamente en exclusiva la mayor parte del trabajo de cuidados, de forma invisible y no remunerada. Ambos son fundamentales para la vida diaria y para la economía, pero no pueden seguir sustentando las desigualdades de género.

  3. Tener en cuenta a las mujeres y niñas en todos los esfuerzos para abordar el impacto socio-económico que provoca la COVID-19. Será importante aplicar un enfoque específico de género en el diseño de paquetes de estímulo económico y programas de asistencia social para lograr una mayor igualdad, oportunidades y protección social.



Poner a las mujeres y las niñas en el centro de los esfuerzos para recuperarse de la COVID-19.


La consigna es que la igualdad de género y los derechos de la mujer son esenciales para superar esta pandemia y construir un futuro mejor para todas las personas. Y teniendo en cuenta lo anterior, ONU Mujeres anima a los gobiernos a tomar cinco medidas específicas para integrar la perspectiva de género en la gestión de la crisis:


1.- Asegurar que las necesidades de médicas y enfermeras estén integradas en cada ámbito de las actividades de respuesta.


2.- Asegurar que las líneas directas y los servicios dedicados a las víctimas de violencia de género se consideran «servicios esenciales».


3.- Los rescates y medidas de estímulo deben incluir medidas de protección social que reflejen las circunstancias especiales de las mujeres y reconozcan la economía asistencial.


4.- Incluir a mujeres en la toma de decisiones de respuesta y recuperación.


5.- Prestar atención a lo que ocurre en los hogares y apoyar un reparto igualitario de la carga de cuidados entre hombres y mujeres. Es una gran oportunidad para «desestereotipar» los roles de género.


Mientras todo esto se pone de manifiesto en el contexto internacional, en nuestro país todavía hay quienes buscan la causa de la expansión del virus en las celebraciones del 8-M, se adoptan discursos "belicistas" de marcado sesgo masculinizante, no se aporta un sólo dato desagregado por sexo que permita analizar la situación y/o impactos diferenciales de la pandemia entre mujeres y hombres, se echa en falta la presencia femenina en los órganos y comités donde se diseñan las estrategias para frenar el virus (a pesar de que alrededor del 70% de la primera línea de lucha contra la enfermedad está compuesta por mujeres, sanitarias, limpiadoras, cajeras, trabajadoras sociales o cuidadoras) y nada se sabe aún de la mirada de género con la que se piensa salir de la crisis.


Dicen que en japonés la palabra "crisis" significa "oportunidad". Está por ver. De momento sólo nos queda: defender la Igualdad.

#igualdad #genero #covid19

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